| D. Pedro Apaolaza y
Ramírez ARZOBISPO CESARAUGUSTANO |
Finalmente, como Prelado mas antiguo de Aragón, es elevado en 1635, por el Papa Urbano VIII, a la sede arzobispal de Zaragoza • Organización y tutela de la archidiócesis de Zaragoza De forma inmediata se esfuerza para lograr el mejor aprovechamiento
y obtener mayores beneficios de los bienes propios del arzobispado,
con el fin de activar, primero, los recursos humanos y materiales del
medio rural para revitalizar Lugares y tierras y poder destinar, después,
el provecho conseguido a mejorar la hacienda general de la Archidiócesis
y solucionar problemas sociales de la comunidad cristiana bajo su gobierno. • Aspectos de la vida pública del Arzobispo Apaolaza Intervino, con buen criterio y actitud conciliadora, en resolver diferencias
entre los Regidores del Hospital Real y General de Nuestra Señora
de Gracia de Zaragoza y las religiosas del Convento de Santa Teresa
de Carmelitas Descalzas, con el fin de lograr el final de la construcción
de dicho Monasterio. • Juez del Milagro de Calanda Siendo patente la polifacética personalidad de Apaolaza, es
innegable que la extensión universal y supervivencia secular
de la fama de su nombre se debe a su participación como Juez
unipersonal en el Proceso y Sentencia del Milagro de Calanda, que por
su singular excepcionalidad, asombró a la Europa de su tiempo
y aún hoy es considerado como caso límite en las curaciones
de enfermos atribuidas a causa sobrenatural.
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Textos: selección de José Abadía Tirado (de la obra “Pedro Apaolaza”, de Tomás Domingo y Vicente González) A.C. ARBIR MALENA |

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