La historia de un pueblo también se escribe por el carácter de las gentes que lo habitan. Este carácter se forja por las condiciones de vida del lugar; y su forma de expresión es la tradición oral.
En este particular, Moyuela es especialmente rico. Gracias a las bodegas, en las que se reúnen los amigos, y a la gran cantidad de peñas estables de la localidad, se mantienen vivas la mayoría de las canciones y tradiciones de antaño. El ambiente que se crea en estos lugares (casi sagrados) permite que la afición de los jóvenes por sus costumbres se mantenga viva con el paso de los años.
Una coz me dió la burra
y tú me hiciste traición.
Mucho mal me has hecho, maña,
pero más me hizo la coz.
¡Qué bien se está en la Malena
bien comidos, bien bebidos,
con regocijo y contento
y con tan buenos amigos!
Para qué quieres más penas:
esperar y no venir,
querer y que no te quieran,
tener sueño y no dormir.
Dicen que Moyuela es
la cuna de la canela,
de los hombres gastadores
y mujeres lamineras.
Si pasas por el Barrio Verde
y pasas sin criticarte,
hazte cuenta que has pasado
por el infierno y sin quemarte.
Esta noche hemos rondado
y no nos han conocido.
A la mañana dirán:
"¡Forasteros habrán sido!"
Cuando yo aprendí a minero,
en tu mina trabajé.
Yo no sería el primero,
cuando abierta la encontré.
Las cerecicas tempranas
las comen los "pajaros";
y las mozas que festejan,
sus novios las van picando.
El Villar es medio cielo,
y Moyuela cielo entero.
Plenas es el purgatorio
y Moneva es el infierno.
¡Qué descolorida estás
toda llenica de ojeras!
¡Ya te volveré a querer
que no quiero que te mueras!
En la corrida de pollos
siempre hago el primer lugar.
A mi casa, que está a un paso,
llego tarde, nunca y mal.
Por que no tengo trabajo
a festejar "t'hi" venido.
La guitarra y la mujer
son "pa" los ratos perdidos.
Ya no nos quieren en Malta,
ni tampoco en el Toril.
Tampoco en Carramoneva,
ya no sabemos donde ir.
San Jorgico, San Jorgico,
que estás en ese piquete;
dale buen trigo a mi padre
"pa" que me dé buen zoquete.
Hay muchas más, y cada cierto tiempo y siempre que me sea posible iré renovando esta página.
Algunas de estas coplas están extraídas de los programas de fiestas del pueblo y otras las he oído cantar en Moyuela. Espero que nadie se ofenda por el contenido de alguna de ellas.
En cualquier caso, que sepa todo el mundo que son un homenaje a todas aquellas personas que han escrito y cantado jotas alguna vez y que también van dedicadas a todos los que han disfrutado y pasado buenos ratos con ellas.

Aunque hay otras formas de folclore en MOYUELA, lo que más se canta y más afición tiene son las jotas.
Desde siempre, la jota ha convivido con la gente de Moyuela, de tal forma que se ha utilizado para cantar al amor, rezar a los Santos, animar en la tristeza, sofocar el cansancio del trabajo y, sobre todo, para celebrar las fiestas con los amigos.
Aunque hay muchísimas más, éstas son algunas de las jotas que, a menudo, se cantan en Moyuela.
Si tuviéramos aceite
y una poquita de sal,
haríamos unas miguitas.
¡Pero si nos falta el pan!
Si Moyuela se quemara
yo me tiraría al fuego.
C on mi sangre lo apagara
que mi pueblo es lo primero.
Cuando te hallas en el pueblo
que un día te vió nacer,
se añoran abuelos, padres,
adolescencia y niñez.
Buena vida es ser casado
y matar cada año un puerco
y pagarlo al contado,
no gruña después de muerto.
Tendí la manta en el monte
y se me llenó de flores.
¡Bendita sea la madre
que nos parió a los pastores!
Si canto, me llaman loco
y si no canto, cobarde.
Si bebo vino, borracho;
si no bebo, miserable
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