
Cocina
| © · DSign Comunicación Visual · 2005 |
| Características y elementos de las neverías |
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Se trata de un depósito de sillería en forma de embudo invertido. La nieve se echaba por la puerta o chimenea y se alternaban mantos de nieve separados por paja. Se sacaba por debajo, a través de un caño de piedra. El objetivo era lograr el aislamiento térmico necesario para su conservación. Su comercialización tenía lugar en la época estival. Su tamaño oscilaba entre los 3 m. de diámetro Su estructura es la de un depósito excavado artificialmente, generalmente de planta circular, formando un cilindro o tambor con paredes de piedra, de un grosor aproximado de entre 60 cm. y 1 m. y aparejo de mampostería o sillería de diferentes acabados (piedra seca, mortero de cal, etc.), usando casi siempre sillares o ladrillos para elementos importantes (arcos, accesos, etc.). Los muros de la nevera suelen presentar varios vanos ciegos en los cuales se instalaban vigas de madera para formar una plataforma interior cuya finalidad variaba, según la altura y la situación de los mismos: levantar las paredes, construir la bóveda, trabajar en el interior de los pozos, almacén de herramientas y paja, etc. La cubierta superior es una bóveda semiesférica o rebajada, con o sin nervios (arcos de sostén); aunque también existen falsas cúpulas por aproximación de hiladas o cubiertas de tejado, con forma cónica, apoyadas sobre la prolongación exterior de las paredes del pozo. En las zonas de montaña, algunos pozos carecían de cubierta. Una vez repletos de nieve, se recubrían con maderas, ramas, piedras y tierra. En el fondo del pozo se situaba el desagüe, que actuaba como sistema de drenaje de la nevera. El suelo o base del depósito estaba diseñado en forma de plano inclinado para favorecer la salida de agua hacia el exterior o hasta un pozo ciego. Algunos desagües, presentan una puerta o vano en la pared, que permite el paso de una persona a través de ellos y sirve como túnel de acceso desde el exterior. Otras, como en Moyuela, no disponen del mismo, contando con un suelo apto para filtrar. Los accesos más habituales (puertas, portellas, ventanas, etc.) se practicaban en la parte superior de la nevera, existiendo una o varias aberturas que se sellaban con puertas de madera ajustadas o losas de piedra. Una de las más habituales era la abertura cenital en el centro de la cubierta superior del pozo. Otro tipo característico de abertura era la lateral, practicada en la intersección entre el arranque de la bóveda y las paredes del pozo. En el interior de la nevera y situada justo encima de las aberturas laterales, se colocaba una vigueta de madera empotrada en el arranque de la bóveda, que servía para sostener la polea o carrucha. Mediante cuerdas, se descendía al interior del pozo o se extraía nieve. En las proximidades de algunos pozos se hacían balsas artificiales que se llenaban de agua, con muy poca profundidad, para que por la noche, con las heladas, el agua se convirtiera en hielo. Las laminas de hielo eran recogidas e introducidas en los pozos. En algunas ocasiones, cuando en invierno no nevaba lo suficiente y la temperatura ambiente era muy baja, se echaba directamente el agua a la nevera para que congelase allí. Por ello estas construcciones se situaban próximas a balsas, ríos o arroyos. Las de Moyuela, Belchite y Villar se encuentran cerca del río. Así pues, como elementos básicos, las neveras disponían
de bóveda, con ventanas en su caso; pozo excavado bajo el nivel
del suelo; puerta de acceso; paredes aislantes de piedra; cámara
de aire aislante y drenaje; aislante de ramillas y paja; hielo. |
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Fotografías de: J. Abadía, J.A. Abadía, L. Crespo, |
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